Año Nuevo y propósito de "abrirnos más", ¿es buen marco o pura presión? En enero recién comenzado nos prometimos como pareja explorar más, conocer más gente afín, ser más abiertos a panoramas distintos. La idea fue mía pero ella se subió con entusiasmo. Llevamos cuatro meses con esa promesa y la verdad es que estamos un poco bloqueados. Me cuesta cumplir mi propio propósito. ¿Ponerse propósitos liberales para el año es buen marco motivacional o pura presión que termina arruinando la vida natural de la pareja? ¿Cómo lo viven ustedes?