Abogada del Estado en el ambiente, ¿qué normas de conducta os imponéis vosotros con cargos públicos?
Soy abogada del Estado, cuarenta y un años, trabajo en una asesoría jurídica importante en Madrid. Mi pareja, magistrado en una audiencia provincial, llevamos juntos diez años y entramos en el ambiente hace cuatro. Lo nuestro es selectivo, fiestas privadas con parejas filtradas, alguna escapada a Barcelona o a Lisboa, nunca clubes de masas. El tema es que cada vez que vamos a una fiesta nueva yo voy con el ansia de que aparezca alguien del Consejo General del Poder Judicial, un compañero del cuerpo o, peor, un periodista. Tenemos reglas, nada de fotos, nada de redes, no damos apellido real, pero las reglas no quitan el riesgo. Mi pareja es más relajado, dice que la gente del ambiente respeta la discreción. Yo no estoy tan segura. ¿Otros funcionarios de alto nivel, jueces, fiscales, diplomáticos por aquí? ¿Qué normas de hierro tenéis? Me interesa especialmente cómo gestionáis viajes oficiales que coinciden con planes del ambiente.