El amigo del ambiente que se volvió familia
Lo conocimos en una fiesta hace cuatro años. No pasó nada con él esa noche, solo platicamos. Después se nos hizo costumbre vernos a desayunar los sábados, a veces con su pareja, a veces solos los tres. Cuando murió mi papá el año pasado, él manejó tres horas desde Puebla para estar conmigo en el velorio. Cuando su pareja y él tuvieron una crisis, mi esposo se quedó al teléfono con él hasta las cinco de la mañana. Lo conocí en un contexto sexual pero hoy es de las personas más importantes de mi vida. Mi mamá ya pregunta por él, mis hijos le dicen tío. El ambiente abre puertas a vínculos que la vida convencional no permite, porque empiezas desde un lugar de verdad y desde ahí lo que crece es real.