El cuarteto que conectó a todo el mundo de verdad Os escribo todavía con la sonrisa puesta. Anoche tuvimos un cuarteto con una pareja que conocimos hace dos meses y fue de esas noches que te quedan grabadas. Lo flipante no fue el sexo, que también, sino que los cuatro estábamos en el mismo sitio emocionalmente. Nadie incómodo, nadie forzando, risas, miradas, cambios naturales. Mi mujer me dijo al día siguiente que se había sentido como en una pequeña familia esas horas. ¿Cómo se consigue ese clic? ¿Es suerte o hay algo que se puede cultivar?