Jugar a cliente y contratista — los dos somos adultos profesionales y nos mola, ¿es muy nicho? Llevamos doce años juntos. Hemos descubierto que cuando jugamos a que ella es una "clienta nueva" que viene a mi despacho a contratarme, o yo soy un "cliente" que llega a su estudio a pedirle un proyecto, la cosa se nos calienta una barbaridad. La parte profesional, los papeles, las "minutas", todo eso nos pone. ¿Es muy nicho esto o hay más profesionales que jueguen a su propia profesión así? Me gustaría saber si hay otras parejas que usen su trabajo real como juego, porque siento que sacarle partido a algo que ya conocemos tan bien es una ventaja brutal.