La conexión con otra mujer es distinta a cualquier hombre y no sé qué hacer con eso
Tengo treinta y cuatro, casada, dos hijos. Llevamos dos años en el ambiente. Hace tres meses conocí a una mujer en una casa y tuvimos un encuentro tan distinto a todo lo que había vivido que sigo procesándolo. No es solo el sexo, es la manera de mirarse, de bajar la guardia, de venirse juntas sin que ninguna esté actuando. Con los hombres siempre hay como una negociación de roles, con ella era fluido. Mi esposo se da cuenta de que ando rara, le he dicho a medias. La cosa es que no quiero dejar mi matrimonio, lo amo, pero tampoco quiero soltar esta puerta que se me abrió. ¿Cómo se acomoda esto?