La fiesta de Navidad con la otra pareja se ha convertido en tradición y no sé si seguir
Hace cuatro años conocimos a una pareja en un club y desde entonces, cada diciembre, hacemos una "fiesta de Navidad" entre nosotros cuatro. Cena, vino, regalos chorras, y al final acabamos liados todos. El problema es que este año mi mujer dice que ya es como una cosa muy programada, que ha perdido la magia y que somos casi un cuarteto fijo. Yo creo que justamente esa intimidad es lo que mola, pero ella dice que parece que vamos por obligación. ¿A vosotros os ha pasado? ¿Cuándo una tradición se convierte en rutina pesada? No quiero perder la amistad con esa pareja pero tampoco quiero forzar.