La quedada que fue conversación profunda en lugar de sexo Estábamos los cuatro listos para una noche en plan ambiente, cena, vino, intenciones claras. Pero la conversación se puso interesante a las once y se nos hicieron las cuatro de la mañana hablando de la vida, de los hijos, de la muerte de los padres, de los miedos. No hubo nada íntimo y nadie lo necesitó. Al despedirnos los cuatro estuvimos de acuerdo en que había sido una de las mejores noches del año. Esa otra pareja se ha convertido ya en familia. ¿Os ha pasado de transformar una quedada sexual en una conexión emocional de esas que valen oro?