La vez que SÍ dejamos y no me arrepiento
Quiero contar la otra cara también, porque a veces leo solo historias de éxito y no es justo. Estuvimos en el ambiente dos años, lo pasamos muy bien, conocimos gente bonita. Pero llegó un punto en el que sentimos que ya no estábamos disfrutando, que íbamos por obligación, que el calendario nos pesaba. Lo platicamos en un viaje a Mazatlán, sin lágrimas, sin dramas, simplemente "creo que ya". Llevamos dos años fuera. No extraño las fiestas pero sí extraño a dos parejas con las que perdimos contacto al alejarnos. Y aun así, no me arrepiento de haber dejado. Lo que aprendimos en esos dos años se quedó con nosotros, somos más honestos, hablamos mejor de sexo. Salir del ambiente también es una decisión válida, no es un fracaso, es saber escucharse.