Noches semanales en el bar con amigos liberales Y amigos vainilla mezclados, malabarismo nivel dios No manches, esto se me salió de control. Cada jueves vamos a un bar en la Condesa con un grupo grande, como 12 personas. La mitad son amigos liberales del ambiente, la otra mitad amigos del trabajo de mi esposa que son súper vainilla. Yo soy el único que sabe quién es quién y me la paso toda la noche con miedo de que alguien suelte algo. Ya van varias situaciones incómodas: una vez una amiga liberal le preguntó a mi esposa por "el francés de Cancún" enfrente de su jefa. Otro día casi le enseñan una foto comprometedora a mi suegra. ¿Han logrado mezclar estos mundos sin que explote? ¿O mejor los mantienen separados?