Nos cagamos de risa a mitad de un juego íntimo y eso lo salvó todo, ¿les ha pasado? El otro día estábamos en una quedada con una pareja amiga y a mitad de la acción mi marido hizo un ruido medio rarito sin querer, una especie de gemido raro. Yo me quedé congelada un segundo y de repente la otra chava soltó la carcajada y nos contagió a los cuatro. Terminamos llorando de risa, los cuatro desnudos en la cama, hablando de cosas absurdas como si fuéramos cuates de la prepa. Después seguimos disfrutando pero ya con otra energía, mucho más ligera, mucho más conectada. Mi marido me dijo después que esa risa nos quitó toda la presión y permitió que la noche fuera mucho mejor de lo planeado. Quiero preguntar a parejas con experiencia si la risa ha sido un ingrediente clave en sus mejores noches del ambiente. ¿O se supone que todo tiene que ser serio y caliente?