Nosotros mediados de 50, ellos mediados de 20 (todos pasaditos de 25), se siente raro pero ¿y qué?
Parce, contexto. Mi esposa y yo tenemos 54 y 56, llevamos casados 28 años, y en el ambiente desde hace como diez. La semana pasada en un encuentro privado en Bogotá conectamos con una parejita: ella 26, él 27, los dos profesionales, los dos súper claros con lo que querían. Todo consensuado, todo bonito, química bacana, conversación fluida antes de que pasara cualquier cosa. Y pasó. Y fue chévere para los cuatro. Pero ahora llevo días dándole vueltas. No es culpa exactamente, es como una sensación rara. Pienso que cuando yo tenía 27 ellos no habían nacido. Mi esposa dice que estoy pensando demasiado, que ellos son adultos, que vinieron porque quisieron, que disfrutaron, que ya. Y racionalmente le doy toda la razón. Pero hay algo en mi cabeza que pregunta si esto es ético, si yo en su lugar habría hecho lo mismo, si nuestra experiencia de vida no genera un desequilibrio invisible aunque ellos no lo sientan así. ¿Alguien con más kilometraje me ayuda a aterrizar esto? ¿Es solo edadismo internalizado mío?