Practico budismo en serio desde hace doce años, ¿el mindfulness ayuda con los celos en el ambiente o es un mito?
Llevo doce años de práctica budista, retiros largos en India y en España, sangha estable, lo tomo en serio, no es decorativo. Mi pareja y yo entramos en el ambiente hace dieciocho meses. Tenía la fantasía de que mi entrenamiento mental me iba a proteger de los celos. Pues no del todo. Vienen igual, solo que los miro distinto. No me identifico tanto con ellos, pero están. Lo que sí ha cambiado es que no me arrastran. ¿Otros practicantes serios por aquí? ¿Vuestra experiencia? Me molaría una conversación honesta, no de instagrameros del mindfulness, sino de gente que de verdad haya hecho retiros y tenga maestro. ¿El dharma sirve aquí o es otro contexto y no aplica?