Reflexión sincera sobre lo perdido y lo ganado
Vamos por seis años en esto y quiero ser honesto con lo que cuesta y lo que da. Perdimos algunas amistades de la vida vainilla, no porque les hayamos contado, sino porque ya no encajamos en sus pláticas de matrimonios convencionales. Perdimos tiempo, dinero en viajes, fines de semana que pudimos haber pasado en otras cosas. Perdimos una cierta inocencia, la idea romántica de que el amor es uno solo y para siempre de una sola manera. Pero ganamos. Ganamos honestidad radical con la pareja. Ganamos amigos que nos conocen en lo más íntimo. Ganamos una sexualidad propia, sin guiones de telenovela. Ganamos tiempo de calidad con mi esposa que antes no teníamos porque ahora cada salida es una cita real. El saldo es positivo, pero quería decirlo todo, no solo lo bonito.